Lo Último en Economía, Negocios y Valores - hoyinternet.com
hoyinternet.com
'El inglés me abrió las puertas del éxito'
Por Blanca E. Ávila Colaboradora diario Hoy
Chicago -- Cuando a Rosa Ibarra, de 47 años, la entrevistó una funcionaria de alto nivel en el entonces MidAmerica Bank, ahora National City Bank, la respuesta dejó pasmada a la funcionaria. "La ejecutiva me preguntó que donde me visualizaba en cinco años, le contesté, exactamente donde está usted, y en cinco años ocupé ese puesto de alto rango", dijo Ibarra, al describir el deseo genuino de ser alguien en la vida y que la ha llevado a su posición actual como gerente general y vicepresidenta de National City Bank del área de Cícero.

Ibarra relata que llegó al país cuando tenía 25 años, a casa de unos familiares en Chicago, motivada por el deseo de aprender inglés. Su carrera de contadora le permitió ocupar el puesto de ejecutiva de personal de una empresa de cítricos en su natal Montemorelos, Nuevo León, pero con la llegada de las computadoras se hacia necesario aprender inglés. Fue así que emigró, con cierta experiencia pero sin hablar inglés. Cuenta que no se amilanó y que cuando se le acabó el dinero, se puso a trabajar en un restaurante y con ello pudo pagar sus clases de inglés en el Truman College.

Éxito en las finanzas

Cuando Ibarra pudo combinar sus experiencia como contadora y su destreza para comunicarse en inglés, comenzó una trayectoria ascendente en el mundo de las finanzas corporativas que le ha valido numerosos reconocimientos. En 1988, se le presentó una oportunidad de trabajar como cajera en el Uptown National Bank en el norte de la ciudad. "Cuando vieron mi

experiencia me ayudaron a inscribirme en el Illinois Banker Institute, donde empecé a estudiar finanzas y asuntos bancarios, fue ahí que empecé a abrir puertas", contó Ibarra.

Posteriormente, relató que en 2000, la llamaron de MidAmerican Bank porque necesitaban funcionarios bilingües que entendieran el mercado hispano. "Sin conocer Cícero quise abrirme camino aquí y ayudar a mi comunidad hispana, la cual necesitaba mucha información financiera", enfatizó Ibarra.

Ibarra cuenta que encontró mucho trabajo que hacer en esta sucursal, ya que el hispano ahorra pero no le gusta arriesgarse. "No invierte su dinero a plazo fijo, aunque las nuevas generaciones ya lo están haciendo, y ese es nuestro trabajo, revisar los estados financieros de nuestros clientes y ofrecerles las herramientas financieras que les convengan de acuerdo a sus necesidades", acotó Ibarra, quien ha tenido que familiarizarse con sus clientes para inspirarles confianza, "a veces vienen conmigo para que les de consejos sobre seguros o impuestos y aunque no es mi área, con mucho gusto los atiendo", dijo.

Esa vocación de servicio le ha valido varios reconocimientos, como el del Éxito de la Mujer Latina 2008, otorgado por la

Universidad Popular, fue la primera nominada para el premio que contempla el inglés como segundo idioma, que otorga la Congregación de San José, llamado School on Wheels-Tutor on Wheels, también dijo haber recibido reconocimientos de organizaciones como Salvation Army, CEDA, Emmanuel Healing Temple, la Asociación de Hispanos Comerciantes y del gobierno de Cícero.

El inglés como inversión

"Nunca pensé que el inglés me abriera tantas puertas, ni que me permitiera llegar tan lejos.No se necesita una carrera profesional para aprender inglés, en este país necesitas hablarlo para todo. El inglés es una manera de superación personal sin distingo de profesión", aclaró Ibarra.

La funcionaria exhortó a los hispanos a promover también nuestro idioma y nuestra cultura entre nuestros hijos, "porque hablar un segundo idioma hace que se abran muchas puertas, por eso motivo a mi hija Leyla, de 16 años, a continuar aprendiendo idiomas, habla fluidamente inglés y español, ahora esta estudiando francés", dijo Ibarra, quien desea que todos los latinos se superen y cumplan la meta que los trajo aquí.

Es por eso que una de sus mayores satisfacciones es ver a los latinos haciendo negocios, "que están invirtiendo su dinero, que se están superando, cuando compran su casa o instalan su negocio se ve que quieren salir adelante, y veo con satisfacción que también he cumplido con la metas que me trajeron a Cícero: ayudar a mi comunidad hispana".