No sólo dan patadas voladoras, también sonrisas
24 de julio, 2008
Cuenta Gherson Rubio que cuando era niño solía pegarse al televisor los sábados en la mañana para ver a sus luchadores favoritos. Los imitaba saltando del sofá al suelo y jugando con algunos amigos en la escuela. Y ayer, cuando menos lo esperaba, esos mismos héroes enmascarados se aparecieron en la habitación de su hijo Isaac, de 3 meses de nacido, para darle una visita.
"Me quedé en shock cuando los vi entrar", dijo Rubio, de 20 años de edad, cuyo bebé se estaba recuperando de una fuerte fiebre. Precisamente ayer por la tarde, dos reconocidas estrellas de la lucha libre mexicana, Carlos Santiago Espada, más conocido como "Konnan el Bárbaro" y Cristobal "El Zorro" Martínez, sorprendieron a varios niños internados -y sus padres- en el Hospital White Memorial.
Los luchadores hicieron un breve tour de una hora por el segundo piso del centro médico del Este de Los Ángeles, llevando sonrisas y máscaras a unos diez niños internados por distintos motivos. Uno de los pacientes que se llevó la gran sorpresa y una máscara roja fue Javier Ramírez. Este estudiante de la escuela Garfield estaba en el hospital debido a una aguda pancreatitis, motivo por el cual esperaba ser operado en la tarde. Pero antes de ello tuvo la oportunidad de saludar a quienes ha seguido de cerca a través del televisor.
"Soy fanático de los luchadores con máscaras... Ahora voy a usar esta máscara la próxima vez que juegue fútbol (soccer) y meta un gol", dijo riendo Javier y refiriéndose al regalo que le entregó "El Zorro" Martínez.
Normalmente, estos luchadores profesionales de la Triple AAA andan de gira por el mundo y esta vez les tocó estar en Los Ángeles para presentarse, este domingo, en el Los Ángeles Sports Arena. Será una fecha del Triplemanía Tour en donde habrá enfrentamientos entre distintos luchadores. Pero antes de repartir golpes y patadas voladoras, "Konnan" y "El Zorro" hicieron una pausa de solidaridad.
"Para que la gente vea que no sólo somos rudeza y lucha libre, sino también corazón", explicó Martínez. "Al final, yo soy un hombre débil, me hace cosquillas ver a un niño en el hospital, me recuerda las veces que mis hijos estuvieron hospitalizados por algún virus o alguna alergia", agregó este mexicano de 32 años de edad.
Juan Martínez, un estudiante de 18 años de edad a quien casi lo mata una apendicitis hace unos días, también se emocionó al recibir la máscara y los autógrafos de ambos luchadores.
"Los admiro mucho, como admiro a todo atleta. Es un gesto hermoso que vengan a visitar niños, eso los hace mejores deportistas y personas", dijo Juan.
Pero no todos los rostros se iluminaron al ver a "Konnan" y "El Zorro" ingresar a sus habitaciones, no porque no los quisieran sino porque no tenían idea de quiénes eran.
"Y lo entiendo perfectamente", dijo Espada. "No todos son latinos e incluso algunos son segunda generación. A mi de niño no me gustaba ver lo que veían mis padres y eso debe suceder con algunos, sólo que hoy me tocó verlo de cerca", comentó este cubano-puertoriqueño criado en Miami.
Espada agregó que el año pasado él mismo pasó un buen tiempo internado en el hospital. Le colocaron una prótesis en la cadera y también tuvo un trasplante de riñón, ambas dolencias cortesía de casi 20 años de lucha libre. "Finalmente la cosa no es venir a ver quién te conoce sino venir a animar", señaló "Konnan".
- Lea Zorro choca ante su némesis, en la página 30
"Me quedé en shock cuando los vi entrar", dijo Rubio, de 20 años de edad, cuyo bebé se estaba recuperando de una fuerte fiebre. Precisamente ayer por la tarde, dos reconocidas estrellas de la lucha libre mexicana, Carlos Santiago Espada, más conocido como "Konnan el Bárbaro" y Cristobal "El Zorro" Martínez, sorprendieron a varios niños internados -y sus padres- en el Hospital White Memorial.
Los luchadores hicieron un breve tour de una hora por el segundo piso del centro médico del Este de Los Ángeles, llevando sonrisas y máscaras a unos diez niños internados por distintos motivos. Uno de los pacientes que se llevó la gran sorpresa y una máscara roja fue Javier Ramírez. Este estudiante de la escuela Garfield estaba en el hospital debido a una aguda pancreatitis, motivo por el cual esperaba ser operado en la tarde. Pero antes de ello tuvo la oportunidad de saludar a quienes ha seguido de cerca a través del televisor.
"Soy fanático de los luchadores con máscaras... Ahora voy a usar esta máscara la próxima vez que juegue fútbol (soccer) y meta un gol", dijo riendo Javier y refiriéndose al regalo que le entregó "El Zorro" Martínez.
Normalmente, estos luchadores profesionales de la Triple AAA andan de gira por el mundo y esta vez les tocó estar en Los Ángeles para presentarse, este domingo, en el Los Ángeles Sports Arena. Será una fecha del Triplemanía Tour en donde habrá enfrentamientos entre distintos luchadores. Pero antes de repartir golpes y patadas voladoras, "Konnan" y "El Zorro" hicieron una pausa de solidaridad.
"Para que la gente vea que no sólo somos rudeza y lucha libre, sino también corazón", explicó Martínez. "Al final, yo soy un hombre débil, me hace cosquillas ver a un niño en el hospital, me recuerda las veces que mis hijos estuvieron hospitalizados por algún virus o alguna alergia", agregó este mexicano de 32 años de edad.
Juan Martínez, un estudiante de 18 años de edad a quien casi lo mata una apendicitis hace unos días, también se emocionó al recibir la máscara y los autógrafos de ambos luchadores.
"Los admiro mucho, como admiro a todo atleta. Es un gesto hermoso que vengan a visitar niños, eso los hace mejores deportistas y personas", dijo Juan.
Pero no todos los rostros se iluminaron al ver a "Konnan" y "El Zorro" ingresar a sus habitaciones, no porque no los quisieran sino porque no tenían idea de quiénes eran.
"Y lo entiendo perfectamente", dijo Espada. "No todos son latinos e incluso algunos son segunda generación. A mi de niño no me gustaba ver lo que veían mis padres y eso debe suceder con algunos, sólo que hoy me tocó verlo de cerca", comentó este cubano-puertoriqueño criado en Miami.
Espada agregó que el año pasado él mismo pasó un buen tiempo internado en el hospital. Le colocaron una prótesis en la cadera y también tuvo un trasplante de riñón, ambas dolencias cortesía de casi 20 años de lucha libre. "Finalmente la cosa no es venir a ver quién te conoce sino venir a animar", señaló "Konnan".
- Lea Zorro choca ante su némesis, en la página 30
