Hombre perece al ser arrollado por un tren
24 de julio, 2008
Un hombre murió al ser arrollado por un tren de Metrolink en Van Nuys, ayer en la mañana, en lo que las autoridades consideran se trató de un suicidio.
El hombre, cuya identidad no fue revelada y quien se cree tenía entre 45 y 50 años de edad, fue lanzado a unos 30 pies de donde lo impactó el ferrocarril, señalo el detective Bill Bustos, del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD).
Su cuerpo quedo tendido sobre una de las dos vías ferroviarias que atraviesan la Avenida Bellaire, en la esquina con la calle Raymer, en una zona industrial de Van Nuys. El hecho ocurrió alrededor de las 8:00 de la mañana, dijeron las autoridades.
Al llegar HOY al lugar del percance, el hombre yacía bajo una sábana blanca que no alcanzaba a tapar el zapato deportivo color blanco en uno de sus pies.
Bustos señaló que algunos testigos vieron cuando el hombre pasó por debajo de los controles de seguridad de la vía, mientras se acercaba el tren y hacía sonar el silbato.
No sabemos porque el peatón decidió agacharse e ir debajo de los controles y en frente del tren, dijo el detective.
Santos, un hombre que trabaja en la zona donde ocurrió la tragedia, dijo que observó a un gringo que caminaba hacia la vía del tren y después ya no lo vio. Se miraba nervioso, dijo Santos, quien declinó dar su apellido.
Stella Goretti, quien labora en una bodega de losa que está ubicada frente a las vías del tren, estaba muy consternada por lo sucedido. Es triste que ese pobre hombre haya muerto esta mañana. Es pavoroso, expresó. Dijo además que esta no es la primera vez que un tren de Metrolink atropella un transeúnte en el sitio.
Hace como dos años hubo otro accidente con otra persona. Creo que es porque la vía está elevada y no se puede ver a la gente que viene, dijo Goretti.
Dense Tyrell, vocera de Metrolink, dijo que el tren había salido de Ventura y debía llegar a Union Station, en el centro de Los Ángeles, a las 8.:40. En cambio, los 436 pasajeros abordo tuvieron que esperar dentro del tren mientras llegaba otro que los llevaría a su destino final.
Si alguien esta interesado en caminar alrededor de las vías o usarlas como un atajo, recomendamos no hacerlo, ya que es contra la ley y es muy peligroso, dijo Tyrell.
El hombre, cuya identidad no fue revelada y quien se cree tenía entre 45 y 50 años de edad, fue lanzado a unos 30 pies de donde lo impactó el ferrocarril, señalo el detective Bill Bustos, del Departamento de Policía de Los Ángeles (LAPD).
Su cuerpo quedo tendido sobre una de las dos vías ferroviarias que atraviesan la Avenida Bellaire, en la esquina con la calle Raymer, en una zona industrial de Van Nuys. El hecho ocurrió alrededor de las 8:00 de la mañana, dijeron las autoridades.
Al llegar HOY al lugar del percance, el hombre yacía bajo una sábana blanca que no alcanzaba a tapar el zapato deportivo color blanco en uno de sus pies.
Bustos señaló que algunos testigos vieron cuando el hombre pasó por debajo de los controles de seguridad de la vía, mientras se acercaba el tren y hacía sonar el silbato.
No sabemos porque el peatón decidió agacharse e ir debajo de los controles y en frente del tren, dijo el detective.
Santos, un hombre que trabaja en la zona donde ocurrió la tragedia, dijo que observó a un gringo que caminaba hacia la vía del tren y después ya no lo vio. Se miraba nervioso, dijo Santos, quien declinó dar su apellido.
Stella Goretti, quien labora en una bodega de losa que está ubicada frente a las vías del tren, estaba muy consternada por lo sucedido. Es triste que ese pobre hombre haya muerto esta mañana. Es pavoroso, expresó. Dijo además que esta no es la primera vez que un tren de Metrolink atropella un transeúnte en el sitio.
Hace como dos años hubo otro accidente con otra persona. Creo que es porque la vía está elevada y no se puede ver a la gente que viene, dijo Goretti.
Dense Tyrell, vocera de Metrolink, dijo que el tren había salido de Ventura y debía llegar a Union Station, en el centro de Los Ángeles, a las 8.:40. En cambio, los 436 pasajeros abordo tuvieron que esperar dentro del tren mientras llegaba otro que los llevaría a su destino final.
Si alguien esta interesado en caminar alrededor de las vías o usarlas como un atajo, recomendamos no hacerlo, ya que es contra la ley y es muy peligroso, dijo Tyrell.
